
En la casa del Obispo Colombres se encontraron más piezas arqueológicas, informó la Municipalidad de esta capital.Durante las excavaciones efectuadas en el marco de los trabajos de revalorización del Museo de la Industria Azucarera Casa del Obispo Colombres se encontraron numerosos elementos antiguos, como retazos de vajilla de loza pintada a mano que datan de entre 1820 y 1840, según los resultados de los exámenes arqueológicos a que fueron sometidas las piezas. Algunas tienen relieves y otras son lisas. Las pintadas tienen paisajes diversos. Pudieron haber pertenecido a tazas, platos o fuentes. En muchas de ellas figuran los sellos de las fábricas británicas de donde provenía la vajilla. También se encontraron restos de piezas de porcelana que en algunos casos pertenecieron a la instalación eléctrica de la casa y en otros, a recipientes de laboratorio. Estas corresponden a comienzos del siglo XX, conforme los estudios arqueológicos. Asimismo, se hallaron cuchillos, machetes, un pico y otros objetos de metal y frascos y botellas de vidrio, todos propios del siglo XIX.En marzo se había descubierto un horno en el patio del solar. “Es el primer ejemplo de un esquema de producción de una fábrica de azúcar del siglo XIX”, explicó en esa oportunidad el arqueólogo Víctor Ataliva, miembro del Instituto de Arqueología y Museo de la UNT. Su colega Osvaldo Díaz dijo que se trataba de un horno “que se utilizaba en la cocción del jugo de la caña para la producción de azúcar”.También se halló la boca de entrada por donde se ingresaba el jugo y la boca de salida, por donde se extraía la ceniza. Además, dentro del horno estaba la paila original de hierro fundido donde se efectuaba la cocción.Todos estos elementos serán exhibidos al público cuando se inauguren las obras de restauración de la casa, ubicada en el parque 9 de Julio.
Galpón de trabajoEstos hallazgos obligaron a modificar el proyecto de restauración integral de la casona que perteneció al ilustre obispo. La Municipalidad informó que se recreará el galpón de trabajo -sitio donde se llevaba a cabo la cocción del azúcar- en el lugar donde se encontró el horno, en la zona este de la casa principal.El intendente, Domingo Amaya, destacó que la recuperación de monumentos históricos como la Casa del Obispo Colombres “es fundamental para el crecimiento de San Miguel de Tucumán y para festejar en 2016 un bicentenario vivo de nuestra historia”. Amaya resaltó que dentro del plan de trabajo de revalorización del solar se prioriza el cuidado de estos descubrimientos y la puesta en valor de todo el edificio. Se contrató un museógrafo, que clasificó los objetos que estaban expuestos y luego seleccionará las piezas que deben mantenerse conforme a la historia de la industria azucarera. Se pretende que el museo cuente la historia del obispo Eusebio Colombres, que fue un impulsor de la industria azucarera, iniciada mucho antes en la provincia por los jesuitas. Asimismo, se busca mostrar aspectos de esta actividad desde la óptica de los industriales, de los zafreros y del Estado. Además, se instalará una tienda para vender souvenirs, libros, afiches y otros objetos relacionados con la temática.Se estima que los trabajos concluirán en noviembre. Restan completar la cubierta de la casa, la parquización y la pintura
Galpón de trabajoEstos hallazgos obligaron a modificar el proyecto de restauración integral de la casona que perteneció al ilustre obispo. La Municipalidad informó que se recreará el galpón de trabajo -sitio donde se llevaba a cabo la cocción del azúcar- en el lugar donde se encontró el horno, en la zona este de la casa principal.El intendente, Domingo Amaya, destacó que la recuperación de monumentos históricos como la Casa del Obispo Colombres “es fundamental para el crecimiento de San Miguel de Tucumán y para festejar en 2016 un bicentenario vivo de nuestra historia”. Amaya resaltó que dentro del plan de trabajo de revalorización del solar se prioriza el cuidado de estos descubrimientos y la puesta en valor de todo el edificio. Se contrató un museógrafo, que clasificó los objetos que estaban expuestos y luego seleccionará las piezas que deben mantenerse conforme a la historia de la industria azucarera. Se pretende que el museo cuente la historia del obispo Eusebio Colombres, que fue un impulsor de la industria azucarera, iniciada mucho antes en la provincia por los jesuitas. Asimismo, se busca mostrar aspectos de esta actividad desde la óptica de los industriales, de los zafreros y del Estado. Además, se instalará una tienda para vender souvenirs, libros, afiches y otros objetos relacionados con la temática.Se estima que los trabajos concluirán en noviembre. Restan completar la cubierta de la casa, la parquización y la pintura
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